Germán Andrín, estudioso de la preparación física
8 Mar 2009 • Entrevista con...El preparador físico de la selección venezolana (FVF) de futbolsala, Germán Andrín, que ha publicado diversos artículos relacionados con nuestro deporte, dedicó unos minutos a contestar unas preguntas.

¿Cómo resumiría que son los esfuerzos en un partido de futbolsala?
El fútbol sala es un deporte de características intermitentes y o acíclicas, debido a que durante su desarrollo se ejecutan de manera alterna desplazamientos realizados a diferentes velocidades o intensidad, así como el tipo y la dirección del mismo. En promedio durante un partido el jugador realiza entre 14 y 16 cambios de velocidad por minuto, pudiendo tener contacto con el balón unas 2,6 veces y recorrer entre 80 y 85 metros por minuto. Según un trabajo realizado por mi persona y otros autores, pudiera decir que por las características de futsal el juego es interrumpido entre 140 y 180 veces durante un partido. Cada uno de estos intervalos tiene una duración de entre 15″ y 18″ donde el 75% de los intervalos tiene una duración menor a 18″ y el 20% de las mismas se encuentra en los 19″ y 30″. La duración de las pausas entre estos intervalos de juego esta entre los 12″ y 14″, donde el 83% de las mismas tiene una duración menor a 15″ y un 8% esta entre 16″ y 30″. Durante cada intervalo el jugador recorre entre 18 y 22 metros, cambiando de velocidad entre 4 y 6 veces durante los 15″ a 18″ de duración de los mismos. Bajo este carácter intermitente un jugador de nivel nacional puede recorrer entre 3200 y 4000 metros por partido, de los cuales solo entre el 18% y 20% se ejecutan a alta velocidad.
Los desplazamientos a alta velocidad tienen una longitud aproximada de 6 a 8 metros pudiendo alcanzar los 20 metros. Este caracter intermitente genera una acumulación promedio en el lactato en sangre de 8 Mmol (según medición realizada en el Campeonato Suramericano Sub-20 Venezuela 2006) con valores comprendidos entre 4,5 y 14 Mmol. Las variaciones en los niveles de Lactato se deben no solo a la capacidad individual de cada jugador, sino también a las características tácticas de los equipos de cada partido. Estos niveles de lactato acumulados durante la competencia nos muestra una evidente participación del sistema energético glucolítico para abastecer la demanda del juego, sin dejar de entender que el mismo es requerido por la intermitencia de las acciones de juego y desplazamientos de diferentes intensidades, en donde la densidad del esfuerzo (desplazamientos rápidos y repetidos alternados con desplazamietos de baja y media intensidad) no permite regenerar la PC en su totalidad por la vía aeróbica o lenta.
Podríamos resumir que las acciones determinantes en el futsal requieren de gran presición técnica y son realizadas durante desplazamientos a alta intensidad, donde los desplazamientos a baja y media intensidad podrían ser considerados como una pausa más o menos activa (pero siempre incompleta) entre las participaciones veloces y explosivas con y sin balón. El predominio energético glucolítico es evidente y sumado a la exigencia neuromuscular de las acciones propias del juego, dificultan la permanencia de un jugador dentro de la cancha durante un partido completo sin mostrar lógicas mermas en el rendimiento.
Entonces, ¿sirve de algo entrenar con carrera continua la resistencia en el futbolsala de elite?
El método de carrera continuo invariable puede y debe ser utilizado cuando se requieran alcanzar las adaptaciones biológicas que este genera. Sin duda que dicho método tiene poco que ver con la densidad y las características de la competencia del futsal, por lo que no debe ser tomado como un método “específico” de resistencia del futsal. Los métodos a intervalos e intermitentes además de permitir desarrollar y entrenar el consumo máximo de oxígeno, tienen muchas mas relación con el carácter acíclico del futsal lo que los hace los métodos mas adecuados para el desarrollo de la resistencia específica en el futsal.
¿Hacia dónde debe ir encaminada la preparación física en el trabajo de fuerza?
La fuerza es un componente determinante en el futsal, debido a que el jugador debe realizar permantes aceleraciones y desaceleraciones en direcciones opuestas, realizar sprints y acciones explosivas (en el menor tiempo posible), así como acciones técnicas que requieren saltos y acciones veloces. Para desarrollar o ganar fuerza que le permita al jugador cumplir con los requerimientos de la competencia, la sobrecarga (pesos libres y máquinas) es el medio más indicado; entendiendo debemos cumplir con una metodología para el desarrollo de la fuerza en donde la sobrecarga y los métodos a utilizar tendrán sus variaciones en dependencia del momento de la preparación.
¿Cómo se enfoca la preparación física en el caso de las selecciones, dado que no tienen la continuidad del día a día de un equipo?
Sabiendo que el tiempo con el que cuenta un seleccionado nacional para prepararse para una competencia varía según el país y la importancia del compromiso competitivo, podríamos tomar a manera de ejemplo 3 a 4 semanas de preparación. Lo primero que debemos observar es que actividad deportiva trae cada jugador de cada uno de sus clubes (están en temporada, post o pre temporada). Además se deben tener en cuenta las necesidades y requerimientos del Director Técnico para con el equipo, según la cantidad de nuevos jugadores incomporados al seleccionado y la frecuencia de módulos de preparación del pasado.
Debo tener claro sin bajar la calidad de la preparación que: “Lo que hay, y que magia no podemos hacer de la noche a la mañana“. Este ciclo de preparación debe tener un carácter específico de entrenamiento, debido a su corta duración y a la cercanía de la competencia. Entonces debemos mejorar los elemetos determinantes para el rendimiento en el futsal. Como bien sabemos los niveles de fuerza rápida y explosiva puden desarrollarse en este periodo de tiempo, por lo que el utilizar las ligas, cajones de salto, vallas, lastres, conos, etc., puede ser una buena estrategia para aplicar trabajos pliométricos y trabajos de velocidad de reacción y aceleración. Una mejora en los mecanismos neuromusculares le pueden dar una mejor calidad en las situaciones determinantes del juego. Es decir, entrenar (no desarrollar) los niveles de V0max del plantel mediante el uso del método intermitente e intervalado y combinarlo con el juego mismo intrasesión. La idea es no hacer cosas que o no son necesaria o no tendremos los tiempo biológicos para desarrollarlas.
Obviamente la urgencia de la competencia nos llama a utilizar la pelota lo máximo posible e incorporar los elementos cognitivos propios del juego siempre que sea posible. Debido a que generalmente los jugadores incrementan la cantidad de sesiones de entrenamiento por semana y hasta el volumen de trabajo por sesión, es vital la calidad de los trabajos de flexibilidad y de recuperación, a fin de evitar posibles afecciones musculares o articulares, producto de la acumulación de fatiga. Debemos tener en cuenta que una determinada cantidad de jugadores busca y lucha por un lugar en la selección de su país y que dará la vida en cada entrenamiento.
Gracias, Germán.





