Sergio Gargelli, entrenador del Fuchu
14 Abr 2009 • Entrevista con...Sergio Gargelli es otro de esos entrenadores que emigran buscando nuevos retos. En este caso, el técnico italiano viajó a Japón y está encantado con la experiencia.

¿Cómo llegaste a Japón?
Quería tener probar la experiencia de conocer el futbolsala en un país extranjero, por lo que contacté con Nixita, una organización sin ánimo de lucro que me propuso una estancia de dos semanas con un equipo japonés. La realicé en junio de 2007 con el Fuchu Athletic, con el primer equipo y también con equipos base. Tras la estancia, negocié con el Sr. Nakamura la posibilidad de entrenar en Japón.
¿Has cumplido tus objetivos con el equipo?
El comienzo fue muy difícil, porque no tenía traductor profesional y comunicarse era un problema serio, especialmente a la hora de la motivación y la concentración. Poco a poco, mejoré mi japonés y la conexión con el equipo. Finalmente, el 29 de marzo, ganamos la Tokyo-to Cup.
¿Hay afición por el futbolsala en Japón?
Es un deporte muy importante. Nunca he visto tanto público viendo un partido, salvo en competiciones internacionales o los playoff en España. Aquí tenemos un soberbio palacio de deportes y buena organización de márketing (hay tiendas especializadas en futsal en las que puedes encontrar todas las marcas y camisetas originales de los más importantes equipos extranjeros). Fue la principal razón por la que decidí venir aquí y probar la experiencia.
¿Es un deporte profesionalizado?
No, todavía no. Excepto Nagoya Ocean’s, los demás equipos no son profesionales y los entrenadores deben tener otro trabajo. Solamente hay unos pocos técnicos profesionales: Adil Amarante (Nagoya), Sito Rivera (Urayasu), Paco Araujo, Mario (Oita) y yo.

Los entrenadores, ¿qué posibilidades de formación tienen?
El pasado marzo se celebró el primer curso de entrenadores, en el que fui instructor. Tienen un sistema parecido al español, con tres niveles (base, avanzado y profesional). Por el momento, sólo han iniciado el base, pero con la llegada del nuevo seleccionador japonés, Miguel Rodrigo, empezarán también los cursos avanzado y profesional.
En un futuro próximo, ¿se podrá ver a una selección japonesa más competitiva?
Creo que, en poco tiempo, Japón se convertirá en una potencia. La Federación tiene claro como mejorar en este deporte y, lo más importante, sin utilizar jugadores extranjeros con doble pasaporte. Creo que, en el próximo mundial, todo el mundo podrá ver el crecimiento que ha tenido el futsal en Japón.
Personalmente, ¿cómo es la experiencia para un europeo?
Sólo se me ocurren términos positivos porque, aunque están muy alejados del modo de vida europeo, la gente es extremadamente respetuosa y bien educada. No hay delincuencia y todo funciona, desde el transporte hasta los colegios, pasando por los espacios deportivos y las zonas verdes. Estoy impresionado con el país.
Y en Italia, ¿cómo ves la situación?
No es buena y no veo un buen futuro. No hay escuelas de futbolsala y el 90% o más de los jugadores de elite (series A y A2) son brasileños con pasaporte comunitario. Otro elemento negativo es que la mayoría de pabellones están vacíos, porque el público no está interesado en ver a 24 extranjeros que no tienen nada en común con la ciudad a la que el equipo pertenece.
¿Los niños juegan a futbolsala en tu país?
Como ya he apuntado, no. En algunas zonas hay competiciones o escuelas de base, pero son oasis y en el resto de Italia está paralizado por una federación desmotivada que no ayuda a crecer a nuestro deporte.
Un placer, Sergio.






