Julieta París, psicóloga deportiva
20 Abr 2009 • Entrevista con...Esta aragonesa estuvo trabajando en Pekín-2008 para la delegación española y respondió amablemente a nuestras preguntas.

A simple vista parece que en los deportes colectivos cuesta más introducir el trabajo de un psicólogo que en el tema de deportes individuales,¿es así?
Como bien dices, es a simple vista, ya que son muchísimos los equipos que en la actualidad trabajan con psicólogos del deporte. Sin ir más lejos, a los Juegos Olímpicos de Beijing acudimos dos psicólogas, una para hockey (colectivo) y yo para atletismo (individual), aunque posteriormente ampliáramos allí nuestra intervención a otros deportes. Lo diferente, sustancialmente, es el trabajo a realizar… puesto que en deportes individuales la presión del deportista es mucho mayor que en deportes colectivos, dónde, de algún modo, se diluyen las responsabilidades.
De hecho, en un deporte individual es imposible colgarse la medalla sin participar y en deportes de equipo un deportista puede colgarse la medalla (que le corresponde por ser parte de ese equipo) pero sin haberse levantado del banquillo. Por otro lado, una variable a trabajar muy importante (fundamental) en los deportes de equipo como es la cohesión de equipo, es inexistente en deportes individuales. Pero en ambos casos se acude, como se puede ver, al trabajo psicológico, que es cada vez más valorado en el deporte.
¿Es difícil introducir la parcela psicológica en el trabajo diario?
No, en absoluto, puesto que aunque quizás con otro nombre, ya existe. Siempre existe. Quizás es más complicado introducir el rol del psicólogo (un individuo ajeno al grupo o al equipo entre los deportistas y el entrenador, con conexiones con ellos y con fisios, médicos. etc….), pero el trabajo psicológico existe siempre, aunque no esté la figura del psicólogo como tal. El entrenador trata de motivar, de dotar de confianza a sus deportistas etc… Por otro lado, una vez instaurado el rol del psicólogo, una parte del trabajo se realiza en el campo o la pista, y otra posteriormente, en el despacho, en el hotel, etc… Todo depende de aquello que se esté trabajando.
Vd. estuvo en los Juegos Olímpicos. ¿es fácil mantener la concentración en la Villa Olímpica para un deportista de equipo en su tarea con tantas compañeros deportistas alrededor y, supongo, tantos estímulos de todo tipo a su alrededor?
No siempre es fácil, pero ahí es donde se puede valorar la motivación del deportista. Por otro lado, y afortunadamente para todos, unos Juegos Olímpicos duran tanto tiempo (la selección española estuvo un mes en la Villa Olímpica…) que da tiempo para todo. Sí que es cierto que hay que trabajar el “control” de esa “euforia” inicial, donde todo es sorprendente… impactante… (principalmente para los que acuden por vez primera vez… ahí si que la veteranía es una grado…) porque físicamente puede tener consecuencias, pero como digo, la motivación del deportista hace el resto… y como decía, hay tiempo para todo.
Cabe destacar, con respecto a la selección española, la gran sensación de equipo existente entre todos los deportes. Fue algo que incluso las demás selecciones destacaron. Eso, en sí mismo, ya impulsa al rendimiento y a la motivación.
¿Hay algún país modelo en la introducción del trabajo psicológico?
No me atrevería a destacar ninguno, ya que hay mas o menos tradición en determinados países (Nórdicos, EEUU, Australia… etc… casualmente países donde el deporte está tremendamente valorado y arraigado…) pero lo que creo que marca la diferencia es la escuela que se sigue y las herramientas que se utilizan.
Con los jóvenes, ¿cómo se puede introducir el trabajo psicológico en la rutina diraria para que resulte estimulante?
Jóvenes es un concepto muy amplio. Pero el uso de dinámicas, talleres, juegos etc… es algo que trabaja con ellos sin que se den cuenta. En realidad la clave es que el entrenador lo valore. Si el entrenador lo valora y lo sugiere la mayor parte del trabajo está hecho. Si el entrenador acepta el trabajo psicólogico como imposición de directivos, o servicios médicos etc… es mucho más difícil “conquistar” al deportista.





